Rincón de las matemáticas y las ciencias

martes, 21 de abril de 2015

Tema 8. Diversidad cultural



Si por algo se caracteriza mi aula es por la multiculturalidad que existe en ella, ya que existen cuatro culturas diferentes: gitana, rumana- gitana, española y musulmana. 

Es cierto que hoy en día en las aulas, están presentes niños de todas las partes del mundo, la presencia de alumnos extranjeros es muy notable y necesitamos hacer una educación intercultural.
Mª Teresa Feu (2007), en un artículo titulado "Hacer educación intercultural hoy" de la revista "Infancia: educar de 0 a 6 años", garantiza que es necesario hacer un análisis de la realidad, saber de dónde partimos y que propósitos queremos alcanzar. Además señala, que debemos tener en cuenta a cada uno de nuestros alumnos, saber de dónde provienen, cuáles son sus costumbres,  sus características, ya que todos avanzamos en la vida no solo a partir de nuestra genética sino que también interactuar con el entorno forma parte del desarrollo de una persona.

Pero hoy en día, a muchos de los docentes se les olvida el público que tienen delante, ya que no adaptan las actividades o juegos que se realizan, hay que buscar las estrategias y las herramientas adecuadas para ellos, abrir la mente y saber que las personas que nos rodean son diferentes unos de otros. Mª Teresa Feu (2007), hace una reflexión de vital importancia “podríamos empezar a observarlos, a escucharlos, a intentar entenderles, a convivir con ellos y a interpretar sus acciones y sus lenguajes”.
 
Esto es muy positivo, puesto que se aprenden diferentes culturas, personas nuevas y diferentes, fomenta el trabajo en equipo, trabajas numerosos valores como por ejemplo el respeto, entre otros. Pero hay que saber llevar a cabo propuestas para que sea así y saber aprovechar la gran riqueza que se nos presenta, ya que posibilita el desarrollo de nuevas convivencias. Este hecho hace que los niños y niñas se sientan más auténticos, reafirmen su identidad y se den cuenta de que todos somos diferentes.

En mi aula se caracteriza, a pesar de que exista diversidad, todos conviven diariamente, siendo cada uno diferente del otro. Creo que cuando nacemos no distinguimos de razas, religiones, culturas, etc. Sino que es la sociedad y el ambiente que te rodea es el que va cambiando esas ideas respecto a las personas que no son como nosotros, tanto fisicamente como a nivel de creencias, religión,etc.  Siguiendo a Tedesco, director del Bureau Internacional de Educación de la Unesco, afirma lo siguiente:

La escuela es uno de los pocos ámbitos de socialización en que es posible ‘programar’ experiencias de contactos entre sujetos diferentes, de encuentros que permitan enriquecerse con la cultura de las otras personas. Así, aprender a vivir juntos en el contexto escolar no ha de significar meramente tolerar la existencia de otro ser humano, sino respetarlo porque se le conoce y se le valora dentro de un clima de cercanía”.
(Tedesco 2002 p, 56)



Artículo de la revista: Feu, Mª T (2007). Hacer educación intercultural hoy. Infancia: educar de 0 a 6 años, 103, 20-25




Tema 7. La muerte

La muerte es un tema muy delicado a cualquier edad y momento. En mis años de prácticas, por suerte, nunca he tenido que tocar la muerte a causa de algún niño/a o familiar de éstos, pero si por alguna planta que había en clase, o cuando hemos tenido gusanos de seda, alguna mascota de algún alumno o alumna que haya fallecido, etc.

Desde el primer momento, se ha explicado como algo natural, que ocurre y no se puede evitar, siempre con cariño, tranquilidad y mucho tacto. Es muy importante después de haberselo explicado, preguntarles si tienen dudas y escucharlos, ya que necesitan saber que ha pasado y que va a pasar. De esta manera, no solo quedará en una explicación, sino en saber qué es lo que siente el niño y que piensa de todo ello.

Todo lo relacionado con la muerte no puede ser ni tabú ni convertirse en una mentira, puesto que el problema se hará más grande intentando ocultar el suceso. Los niños perciben todo lo que pasa a su alrededor, y si notan algo extraño debemos explicárselo de la mejor manera posible e informarles, ya que muchas veces pueden imaginar o fantasear con lo que realmente está pasando. Françoise Dolto, una médica pediatra y psicoanalista francesa, afirma que “Morimos sencillamente porque vivimos y porque todo lo que vive muere”. La muerte es lo único seguro que tenemos al nacer.  

Leyendo a Agustín de la Herrán Gascón,  afirma que se debería incluir la muerte como contenido educativo en infantil. Tiene un libro llamado “¿Todos los caracoles se mueren siempre?”, el cual sirve para maestros en formación o en ejercicio, para los profesionales de la Educación Infantil y todas las personas interesadas, en él se trata de cómo actuar cuando tienes que explicar la muerte de alguien cercano a un niño.

Existen numerosos cuentos con los que puedes trabajar el tema de la muerte, hay uno que he tenido la oportunidad de leer y que a mi parecer explica el dolor por la pérdida de un ser querido y las formas que toman los recuerdos de una manera muy acertada y es: "Mi miel, mi dulzura". Este libro es de una niña magrebí llamada Jadiya, la cual está muy unida a su abuela y ella le enseña su cultura, sus constumbres mediante canciones, relatos, etc. Merece la pena leerlo, además viene escrito tambien en árabe.

Junto a los dos libros mencionados anteriormente, he de añadir un enlace de una guía que encontré llamada “Explícame que ha pasado” y sirve de gran ayuda para saber cómo hablarles a los niños sobre la muerte y el duelo. A continuación dejaré el enlace junto con la bibliografía de los libros:

Libros:
  • Piquemal, M. (2005). Mi miel, mi dulzura. Zaragoza: Edelvives.
  • A. de la Herrán, I. González, Mª J. Navarro, S. Bravo y Mª V. Freire. (2000).¿Todos los caracoles se mueren siempre? Cómo tratar la muerte en la educación infantil. Madrid: Ediciones de la Torre.

Páginas Web:

Sexta Semana (16 al 22 de abril)


Para el jueves, continuamos con los animales y hoy le tocaba el turno al conejo. En la asamblea, les mostramos fotos de conejos, de diferentes colores y tamaños, después explicamos sus características: donde viven, que comen, como son, etc. Y con cartones de  papel higiénico, temperas, cartulina y pegamento, hicieron un conejito con ayuda de la maestra y mía. Así quedaron los conejitos:






 El viernes, para el taller escogieron el cuento titulado ¿A que sabe la luna?, de Michael Greniec.



Este libro trata de unos animales que quisieron darle un mordisco a la luna, pero, por más que se estiraban subiendose uno encima de otro, no eran capaces de tocarla y al final consiguen darle un bocadito. Por eso los animales de este cuento, enseñan que las cosas que se comparten se disfrutan mas y saben mejor.
 Pues las maestras de mi centro lo contarón de una manera muy visual como podéis ver en la foto:





 Por último, inflamos dos globos redondos y grandes, simulando que eran lunas, estubimos jugando con ellos hasta que llegó la hora de comer:





En esta semana vamos a trabajar el cuento de “Caperucita Roja”, por lo que hoy después de contarles el cuento, la maestra y yo lo escenificamos intercambiándonos los papeles, les gustó bastante. Por último, caracterizamos a los niños y ellos también fueron actores por un momento.

Para el martes, las maestras de los tres centros, habían elaborado murales con los personajes de “Caperucita Roja” para que los niños los pintaran y fueran colocados en los pasillos de los centros infantiles como parte de la decoración de la primavera. Por tanto, a nosotros nos tocaron los personajes de caperucita y el leñador. Los pintamos con los niños y lo hicimos con pincel y temperas, he de decir que quedaron muy bonitos.



En clase, después de contar el cuento de “Caperucita Roja”, se les repartió caretas para que las pintaran, de lobo para los niños y de caperucita para las niñas. Después, la maestra y yo las pegamos en una cartulina y les pusimos un palito por detrás para que las pudieran sujetar. Por último, estuvieron un buen rato jugando con ellas.